LOS QUINIENTOS PESOS ($ 500) DE LA VERGÜENZA
Ricardo Salcedo Mettroz
El titular de quinientos pesos, sirve para reflejar hasta donde se ha distorsionado hoy en día el engaño del salario mínimo en Chile.
La CUT (Central Unitaria de Trabajadores) solicitó un incremento de 15.000 pesos (30 dólares), el gobierno ofreció 8.000 y en las negociaciones con el parlamento se subió hasta $ 8.500 pesos. Lo que fue rechazado airadamente por muchos parlamentarios de la Concertación (Rossi uno de ellos) que consideraron una injuria y una falta de sensibilidad semejante oferta.
Bueno finalmente para terminar rápidamente con este tira y afloja, cerraron en subir en 9.000 pesos, donde fue aprobado de inmediato por todos los sectores. Menos por los trabajadores que serán en definitiva los afectados directamente.
Chile que en la actualidad refleja una de las economías en el mundo con la brecha más grande de ingresos entre ricos y pobres, se da el lujo de crear un caos total en el parlamento por incrementar a cerca de medio millón de trabajadores (quienes ganan el salario básico) un dólar más en sus míseros ingresos.
En los primeros cinco meses del año, los excedentes fiscales, gracias al precio del cobre, suman 12.000 millones de dólares, sin contar con los más de 30.000 que vienen acumulados de periodos anteriores. Todo ello se sigue echando al chanchito y la gran mayoría se deja en el exterior, a tasas fijas de menos del 5%, lo cual seria ilegal, pues no se acepta por ley ningún proyecto estatal con menos de una rentabilidad del 10 %.
Ahora bien la pregunta real y final, es porque no hay una política de salarios de largo aliento, como quiso plantear la CUT, con incrementos de 15.000 pesos para los próximos tres años, que es lo mínimo de entregar, pues así como va la cosa del reparto de la torta en Chile, nunca es el momento de realizarlo, siempre hay que guardar la plata para la época de vacas flacas.
Para solventar el caos creado por los mismos que ofrecen migajas (Ministro de Hacienda), caso Transantiago, si hubo 290 millones de dólares.
Por qué en Chile se discute a nivel parlamentario sobre el dólar mas o menos que se va a entregar casi como una dadiva a los trabajadores mas desprotegidos y no se pone en agenda renacionalizar el cobre, que con sus solos ingresos actuales daría para duplicar el salario Básico a cada uno de los quinientos mil trabajadores.
La cobardía moral de la clase política chilena, esta llevando a este país a farrearse la mejor oportunidad creada nunca en su historia y a acumular riquezas para hacer vivir a las grandes mayorías en la indigencia mas absoluta y si no creen esto, pidamos a los honorables parlamentarios que vivan ellos con un salario mínimo solo un mes al año, veamos que pasaría.-
Los recursos se acumulan para seguir gastándolos bajo la modalidad de Concesiones, que no es otra cosa que el robo legalizado, tanto de los recursos del estado como de toda la población, que paga cifras locas por servicios que no lo valen.
Discutamos en el Parlamento la ley de Concesiones que hasta ahora ha sido la estrella del “progreso”, tanto en lo urbanístico, como motor de desarrollo, a costa del bolsillo de todos los chilenos y el aval del estado, que asegura a los Concesionarios utilidades a todo evento, en las Concesiones que otorga.
Dejémonos de pavadas, y pongamos en la agenda los tópicos que si solucionarían los problemas de fondo de todos los chilenos
El titular de quinientos pesos, sirve para reflejar hasta donde se ha distorsionado hoy en día el engaño del salario mínimo en Chile.
La CUT (Central Unitaria de Trabajadores) solicitó un incremento de 15.000 pesos (30 dólares), el gobierno ofreció 8.000 y en las negociaciones con el parlamento se subió hasta $ 8.500 pesos. Lo que fue rechazado airadamente por muchos parlamentarios de la Concertación (Rossi uno de ellos) que consideraron una injuria y una falta de sensibilidad semejante oferta.
Bueno finalmente para terminar rápidamente con este tira y afloja, cerraron en subir en 9.000 pesos, donde fue aprobado de inmediato por todos los sectores. Menos por los trabajadores que serán en definitiva los afectados directamente.
Chile que en la actualidad refleja una de las economías en el mundo con la brecha más grande de ingresos entre ricos y pobres, se da el lujo de crear un caos total en el parlamento por incrementar a cerca de medio millón de trabajadores (quienes ganan el salario básico) un dólar más en sus míseros ingresos.
En los primeros cinco meses del año, los excedentes fiscales, gracias al precio del cobre, suman 12.000 millones de dólares, sin contar con los más de 30.000 que vienen acumulados de periodos anteriores. Todo ello se sigue echando al chanchito y la gran mayoría se deja en el exterior, a tasas fijas de menos del 5%, lo cual seria ilegal, pues no se acepta por ley ningún proyecto estatal con menos de una rentabilidad del 10 %.
Ahora bien la pregunta real y final, es porque no hay una política de salarios de largo aliento, como quiso plantear la CUT, con incrementos de 15.000 pesos para los próximos tres años, que es lo mínimo de entregar, pues así como va la cosa del reparto de la torta en Chile, nunca es el momento de realizarlo, siempre hay que guardar la plata para la época de vacas flacas.
Para solventar el caos creado por los mismos que ofrecen migajas (Ministro de Hacienda), caso Transantiago, si hubo 290 millones de dólares.
Por qué en Chile se discute a nivel parlamentario sobre el dólar mas o menos que se va a entregar casi como una dadiva a los trabajadores mas desprotegidos y no se pone en agenda renacionalizar el cobre, que con sus solos ingresos actuales daría para duplicar el salario Básico a cada uno de los quinientos mil trabajadores.
La cobardía moral de la clase política chilena, esta llevando a este país a farrearse la mejor oportunidad creada nunca en su historia y a acumular riquezas para hacer vivir a las grandes mayorías en la indigencia mas absoluta y si no creen esto, pidamos a los honorables parlamentarios que vivan ellos con un salario mínimo solo un mes al año, veamos que pasaría.-
Los recursos se acumulan para seguir gastándolos bajo la modalidad de Concesiones, que no es otra cosa que el robo legalizado, tanto de los recursos del estado como de toda la población, que paga cifras locas por servicios que no lo valen.
Discutamos en el Parlamento la ley de Concesiones que hasta ahora ha sido la estrella del “progreso”, tanto en lo urbanístico, como motor de desarrollo, a costa del bolsillo de todos los chilenos y el aval del estado, que asegura a los Concesionarios utilidades a todo evento, en las Concesiones que otorga.
Dejémonos de pavadas, y pongamos en la agenda los tópicos que si solucionarían los problemas de fondo de todos los chilenos
